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Células con inclusiones

A menudo las células se convierten en almacenes de alguna sustancia química que puede formar estructuras más o menos cristalinas. Pueden ser reservas de almidón, proteína o grasas, o bien  sustancias inorgánicas como  oxalato cálcico o  sílice.

Las inclusiones de proteína son especialmente abundantes en la capa externa del endosperma de las cariópsides de gramínea (un grano de trigo, por ejemplo), la llamada capa de aleurona, formada por células repletas  de granos de aleurona, que son acúmulos de proteína con una fase amorfa albuminoide y una fase cristaloide formada por poliedros hidratables (hinchables)

El almidón forma gránulos con formas más o menos esféricas, hemiesféricas u ovales, y se acumula en grandes cantidades en células del parénquima de reserva, presente sobre todo en raíces y en la médula de tallos primarios. También forman grandes acúmulos en el endosperma de semillas, y de forma especialmente patente en las cariópsides de gramíneas, donde se los puede ver mezclados con granos de proteína, en este caso gluten.

 

El oxalato cálcico es un residuo metabólico de las células vegetales. Parece que algunas células, los llamados idioblastos se convierten en verdaderos vertederos de esta molécula, que forma grandes cristales que ocupan toda la célula. 

 

  El oxalato cálcico puede cristalizar en el sistema tetragonal o en el monoclínico en función de si está una o dos veces hidratado y de la fracción de Ca que presente. Si cristaliza en el sistema tetragonal puede formas grandes cristales prismáticos solitarios o bien drusas con aspecto estrellado. 

 

 

Si cristaliza en el sistema monoclínico, también puede formar drusas, pero es más normal que forme rafidios (acúmulos de varillas) y arena.

 

 

 

 

 

Algunas especies vegetales (gramíneas por ejemplo) forman en algunas células cristales de sílice, especialmente en células epidérmicas de hojas y tallos, con ello probablemente las hacen desagradables para el consumo por los herbívoros.